Recursos > Suelo

El suelo o la tierra, está claro, es un recurso importante para muchas actividades.
Si queremos cultivar plantas (ya sean frutas y verduras, hierbas aromáticas o cereales), en pequeño estilo nos puede bastar con un balcón o un alféizar, en gran estilo necesitamos terreno.
Para tener animales necesitamos donde puedan andar. Tenerlos solo encerrados en un establo es una tortura. Ya hay suficiente ganadería industrial y yo no quiero fomentar esa forma de ganadería.
No importa tan solo la cantidad de suelo sino también la calidad. Hay factores más fáciles de alterar que otros.
Factores importantes son la geología, la estructura del suelo, la geomorfología, el régimen hídrico. Entre ecólogos hay más clasificaciones específicas, por ejemplo según el pH o la capacidad de intercambio catiónico.
En terrenos escarpados no vamos a hacer campos de cultivos a no ser que hagamos la labor de construir terrazas. Muchos terrenos son más aptos para la ganadería o para la silvicultura.
En suelos arenosos puede ser más fácil cultivar patatas, en suelos limosos cereales. En suelos de cal puede ser apto cultivar trigo o espelta, en suelos ácidos más bien centeno.

Son muy importantes también el humus y la vida en la tierra. La vida -en ecología el término técnico es edafón- incluye lombrices, colémbolos, bacterias de muchos tipos, hongos que pueden formar micorrizas. También las raíces de las plantas son importantes aunque a menudo no se consideran parte del edafón. El contenido en humus lo podemos aumentar con un abonado adecuado (estiércol, compost) que a la vez provee el suelo con nutrientes imprescindibles según el cultivo.
Para cultivar tenemos que trabajar el suelo. Si lo labramos, por un lado abrimos espacio para la siembra, por el otro lado destruimos la estructura y una parte del edafón. Por eso queda debatido con controversias esa práctica. Sin embargo, la práctrica ha mostrado que con la invención del arado se ha podido extender la agricultura. Así la cuestión no suele ser si labrar o no sino más bien cuánto labrar y hasta qué profundidad.
El consumo directo de tierra por vía oral es la geofagia. Además se usan arcilla, franco y arena para productos industriales y artesanales.
En otros idiomas:
(cat.) sòl, (pt.) solo, (fr.) sol, (it.) suolo, (in.) soil, (al.) Boden, (ru.) почва