Viajar

El Sáhara en Marruecos

Viajar organizándolo yo mismo, una y otra vez me parece una experiencia enriquecedora. Me satisface más que participar en un viaje organizado por otros. De todas formas, es más desafío y más aventura. Por ejemplo viajé de Alemania a Egipto, ida y vuelta en tierra y mar. Así me gustaría darles algunos consejos a los que quieran probar tal manera de viajar pero todavía no tienen mucha experiencia. Mis consejos se basan en mis propias experiencias. Otros pueden tener otras experiencias y verlo diferente. Sin embargo, lo que digo así tendrá algo de valor.

Siempre me parece importante acercarme a la población local con benevolencia. Sobre todo en regiones cuyo idioma no hablo, dependo mucho de la gente local.

En algún caso puede que tenga sentido ser desconfiado. Pero por lo general prefiero construir confianza. Creo que nada me protege más en una región extranjera, en un país extranjero que la confianza de la gente local. Si personas locales me ha invitado (lo que me pasa a menudo), ya tengo algo de ventaja. Si yo por mi parte puede ayudar a alguien, Por supuesto me viene bien hacerlo.

In una región de un idioma desconocido me parece un paso importante preguntarles a personas con las que me puedo comunicar a través de otro idioma algunas palabras en su idioma. Tal interés suele ser apreciado. Sobre todo me esfuerzo a aprender la palabra para «gracias». Pues situaciones para decir las gracias habrá sin duda alguna. Si un anciano que al lado de una oasis egipcia está sentado entre dos burros me invita a través de señales a un plato de sopa y no podemos comunicarnos, por lo menos le quiero expresar en árabe mi gratitud por esa invitación.

Alguna gente incrimina a los mochileros de ser insensibles por la población local. Claro que hay ejemplos para cualquier estereotipo. Pero al fin y al cabo no hay ningunarazón por qué los mochileros sean más insensibles que otros viajeros.

En viajes me parece importante ser flexible. Por lo general no tengo que estar en un lugar fijo por la noche. Si me viene otra opción, puedo cambiar de planes. En la mayoría de los casos, los planes se desarrolla durante el viaje. Y si alguna vez algo no va según mi idea, eso no es ningún drama, puede ser un enriquecimiento. Así después de un viaje no suele haber ninguna razón para quejarme de nada.

En los afueras de una ciudad egipcia

Cuando en el camino para Egipto estaba en Nicosia y tenía previsto coger un barco de Limasol (Chipre) a Haifa (Israel), me dijeron que en invierno no había. Y no quería esperar dos meses. Así, primero fui a Limasol para ver si era cierto lo que había escuchado. En el puerto me llamó un trabajador del huerto y me dijo que el terminal de pasajeros estaba cerrado por la temporada. Pero en seguida añadió que había barcos de carga que llevaban algunos pasajeros. Pocos días después me encontraba a bordo de un barco rumbo a Haifa. entonces: no te des por vencido tan fácilmente, a menudo puedes encontrar una posibilidad. Y si alguna vez no encuentro ninguna posibilidad, bueno, cambio de plan. Eso no es el fin del mundo.

A menudo me ha pasado en viajes que un barco que quería coger, no iba, en la mayoría de veces por un temporal. Entonces tuve que esperar unos pocos días. Y en esos días puedo hacer algo. Experimentar cosas que me habría perdido si hubiese podido tomar el barco en seguida.

Montado a dromedario en el Sinaí

A veces una participación en una oferta turística puede ayudar a establecer contacto con locales. Aunque a algunos viajeros individuales no les guste mucho la palabra «turista», sin embargo, yo soy un turista. Y si el programa turista me acerca la vida local, me gusta participar.

Comments are closed.