Organismos probióticos

Yogur casero

Se llaman probióticos los organismos que en forma viva procuran beneficios para los seres en los que viven. En primer lugar se trata de bacterias, en menor grado hongos, que viven como flora intestinal en los estómagos y los intestinos de animales, incluidos los humanos.

Los herbívoros como los rumiantes y los caballos necesitan sin falta bacterias que desintegran la celulosa.

Entre los beneficios de los organismos probióticos figuran los siguientes (variables según la especie):

– inhiben el crecimiento de ciertas bacterias dañinas,

ayudan a la digestión,

– inhiben el crecimiento de ciertas células de cáncer en los intestinos,

estimulan el sistema inmunitario.

La manera más común de tomar bacterias probióticas es con alimentos fermentados. El yogur, la leche agria, el kéfir, la kombucha y el chucrut llevan diferentes especies, entre las del yogur figura la bifidobacteria.

Queso maasdam con fermentación propiónica

En la elaboración de quesos se suelen añadir bacterias -variables según el tipo de queso-, a veces especies que también se usan en el yogur, en algunos tipos propionibacterias. Todas ésas procuran una buena maduración del queso en la dirección deseada y el sabor típico de cada queso, además limitan el crecimiento de otras bacterias, no deseadas y parcialmente dañinas. Esas bacterias son lo que en la lista de ingredientes se suele llamar «fermentos lácteos», no son fermentos en el sentido estricto de la palabra, son bacterias vivas.

Entre los hongos probióticos se puede nombrar una especie de levadura de cerveza.

Últimamente hay indicios que los transgénicos dañan a la flora intestinal. Si queremos aprovechar de las bacterias probióticas, mejor evitamos productos transgénicos.

Enlaces externos:

Investigaciones sobre el papel probiótico de propionibacterias (en inglés)

La historia de las culturas de bacterias en el queso (año 2001, p. 7-8) (en alemán)

Los efectos de transgénicos

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