Hacerlo yo, ¿por qué?

Huso casero

¿Qué nos sirve hacer cosas nosotros si podemos comprar tantas cosas? Si te haces esta pregunta, quizás no necesitas esta web. Sin embargo, he aquí algunos pensamientos sobre los beneficios de hacer algo nosotros mismos. Por supuest, éstos son pensamientos subjetivos, tú puedes tener motivos diferentes.

Primero no dependemos tanto del sistema capitalista-consumista si sabemos hacer cosas nosotros. Eso no significa que no tomemos nada de otros y que no hagamos nada para otros. Claro que siempre damos y recibimos.

El sistema consumista chupa recursos, crea desigualdades y dependencias desagradables. Cada vez más gente se siente descontenta con ese sistema y con su trabajo alienado.

Mucha gente se siente débil y sin poder, dominada por una élite. Si mucho de lo que necesitamos lo producimos nosotros, vemos algo de nuestro poder, ya no nos sentimos tanto como fracasados, inútiles o víctimas sino que empezamos a prosperar.

Si hacemos algo nosotros, sentimos la satisfacción del producto, sentimos más relación con el producto, sabemos apreciar el producto. Hoy en día mucha gente aprecia cada vez menos los productos y los servicios que hay. Gente desagradecida se queja que la comida le parece cara. Entonces, ¡que esa gente se ponga a producir comida y a ver si consigue hacerla más barata!

Infusión de piel de naranja y laurel

Si hacemos algo nosotros, sentimos aprecio, sabemos del valor. Si vivimos con gallinas y cabras que nos dan sus productos, sentimos agradecimiento, no son cosas puramente materiales para nosotros.

Si yo por ejemplo ordeño varias cabras y convierto la leche en queso, tengo una relación especial con ese queso que no tiene una persona que compre el queso en el supermercado.

Autoabastecimiento significa:

  • valorar lo que nos ofrece la naturaleza a nuestro alrededor sin sobreexplotarla;
  • disfrutar del ritmo anual de los productos; si comemos fresas (frutillas) sólo en su temporada, sabremos disfrutar más, en otras temporadas hay otras frutas;
  • trabajar, no por trabajar sino para conseguir resultados y sentir la satisfacción de haber hecho algo nosotros mismos;
  • aprender de los artesanos y campesinos locales;
  • dejarnos guiar por la ecología y la sabiduría locales; no vamos a sustituir los lácteos por productos de soja por alguna doctrina alimentaria si estamos en una zona más apta para la ganadería lechera que para el cultivo de soja; el autoabastecimiento considera no solo el consumo sino también la ecología y sobre todo la producción;
  • ver retos en vez de problemas; si nos falla algo, no buscamos culpables fuera de nosotros -eso es de perdedores y no de gente responsable-, sino lo vemos como aprendizaje y tratamos de hacerlo mejor;
  • contribuir a un mundo más alegre y más justo, no con filosofías y palabras vacías sino con acciones.

Pero ahora, ¡basta con palabras! ¡A hacerlo!

Comments are closed.