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Esponja

Esponja (esqueleto de animal)

Para tener una esponja, lo más fácil si vivimos al lado del mar es coger un esqueleto de una esponja -un animal marino- que encontramos en la playa y usarlo tal cual como esponja, ya sea para el cuerpo, ya sea para fregar platos.

Si necesitamos algo más duro, nos puede servir un trozo de la lufa egipcia que cuando se seca se queda como un esqueleto de fibras duras. Con ése podemos frotar nuestro cuerpo.

Esponja de lufa

Embutido

Carne cortada

Si hemos sacrificado un cerdo, un método de usar la carne es el embutido.

Primero tenemos que trocear la carne y luego la pasamos por una picadora para tenerla en trozos muy pequeños.

Ahora es la hora de mezclar las diferentes partes de la carne y también mezclar entre ellas las especias que queremos tener dentro, por ejemplo pimiento. Y, por supuesto, sal marina. Si queremos tener un embutido con sangre, también es ahora el momento para añadirla a la mezcla.

Pasando la carne por la picadora

La mezcla la pasamos por una máquina que puede ser la misma picadora, esta vez sin la parte de cuchillos y ponemos un trozo de intestino bien limpiado.

Sí, antes limpiemos los intestinos, varias veces en agua, varias veces en vinagre. De ambos lados. Con un bastón podemos darle la vuelta a un intestino. Podemos cortarlos al largo deseado ya o bien durante el proceso de llenarlos. Y ahora ponemos una cuerda a un lado con un nudo. Y el otro lado lo ponemos sobre la máquina donde sale la carne picada. Luego ponemos una cuerda al otro lado. Y ya está listo el embutido.

Limpiando intestinos

 

Mezclando carne y especias

 

Haciendo un embutido

 

¡Y listos!

Lavavajillas

Lavavajillas de suero de leche y vinagre

Para fregar los platos hay diferentes posibilidades si no queremos recorrer a los lavavajillas comprados con muchos ingredientes sintéticos.

Alguna gente usa simplemente zumo de limón para fregar. Nunca lo he probado. Pero confío en que funciona si otros han hecho buenas experiencias.

Un lavavajillas fácil de hacer es de tan solo dos ingredientes: tomo suero de leche y añado un poco -un quinto o un cuarto- de vinagre. Ya está listo el lavavajillas. Lo pongo en una esponja y friego. Por supuesto, si no haces queso tú mismo, puede ser más difícil conseguir suero de leche. Si hay una quesería en tu cercanía, puedes preguntar si te dan algo de suero.

Queso

Midiendo la temperatura de la leche

El queso es un producto de leche, por lo general de rumiantes (vaca, cabra, oveja, búfala, yak, alce, reno…), también de camellos. La leche de mamíferos monogástricos se usa poco porque en general tiene poca caseína.

Puede ser muy satisfactorio hacer uno mismo queso en casa. Sin embargo, eso requiere cierto compromiso. No es tan sencillo como hacer yogur o kéfir. Aquí describo cómo lo hago yo (que he trabajado en quesería profesional). Por supuesto, hay diferentes recetas.

Pongo 5 l de leche en una olla. Si no tengo animales yo mismo, la tengo que comprar y será leche pasteurizada.

Añadiendo yogur a la leche

Añado una cultura de bacterias, por lo general en forma de yogur y mezclo bien. Cuidado, si quieres hacer un queso, por ejemplo de cabra, apto para los alérgicos a la leche de vaca, no puedes tomar yogur de vaca tampoco.

Caliento la leche a unos 37 ºC. (En la quesería profesional me contento con 32º pero hay que tomar en cuenta que la leche en una olla de 5 l pierde más temperatura que en una cuba de 180 l o más.)

A punto de disolver el cuajo en agua

A esa temperatura pongo cuajo. Se puede conseguir en las farmacias. La dosificación se encuentra en la etiqueta, según la concentración del producto. Primero se disuelve en agua y luego se mezcla el agua con el cuajo en la leche. Si es leche pasteurizada, el calcio ha cambiado de forma y la leche no cuaja igual de bien como la leche cruda. Por eso es recomendable añadir cloruro cálcico. Lo venden en algunas farmacias pero a veces puede ser un reto encontrarlo. Se suele poner antes que el cuajo. Mezclo bien la leche con un batidor para que el cuajo se reparta por toda la leche. Luego hago parar el movimiento de la leche y tapo la olla.

Vertiendo el agua con cuajo en la leche

Después de unos 35 minutos miro si la leche ya está bien cuajada, con una consistencia casi como un pudín. Si no, espero más.

Tomo un cuchillo largo y hago cortes. Primero con el cuchillo vertical en dos direcciones en forma de cruz que queden columnas de unos 2 cm por 2 cm. Luego hago unos cortes diagonales para que se formen trozos más pequeños. Espero pocos minutos que el suero salga un poco de la cuajada.

Los primeros cortes de la cuajada

Después remuevo la cuajada en el suero despacio y suavemente y caliento a fuego lento hasta unos 42º. Uno puede variar la temperatura según el tipo de queso; para hacerlo más duro se calienta más, para hacerlo más blanco, menos.

Pongo un gran colador encima de una olla y en el colador extiendo una tela de algodón. Con un cucharón saco algo de la cuajada que va siempre acompañada por algo de suero de leche. La pongo encima de la tela que desuere un poco ya.

Cortando la cuajada

Preparo dos moldes poniendo telas de algodón dentro. Los moldes se pueden hacer caseros. Yo tomé una vez dos botellas de plástico en las había comprado leche, las corté en dos mitades y cogí las mitades de abajo. En ésas corté algunos agujeros y listos estaban los moldes. Pongo los moldes con las telas encima de un cuenco de poca profundidad para que ése recoja el suero.

La masa de queso en el molde con tela

Repito varias veces el proceso de sacar la cuajada hasta que toda la cuajada está en los moldes. Si primero es un poco más alta que los moldes, no pasa nada, tiene que bajar de todas formas. A veces junto la tela encima de los quesos y aprieto para apoyar el proceso del desuerado.

El suero lo uso para diferentes cosas, siempre bebo algo del suero fresco, pongo algo en la nevera, también hago productos como lavavajillas con él.

Cuando los quesos están bien dentro de los moldes, pongo pesos encima como prensa. Eso pueden ser latas de conservas rellenadas con algo como arena, azúcar, lo que sea. Y encima de ésos pongo unos libros para aumentar el peso. Los apoyo contra algo para que no caigan.

Los quesos como salen de las telas

A las pocas horas saco los quesos de los moldes y las telas para darles la vuelta que los lados de arriba queden abajo y los devuelvo a la prensa. Eso de darle la vuelta lo puedo repetir algunas veces.

Después de un día saco los quesos de los moldes y las telas y los pongo en una salmuera para varias horas, hasta un día, según la concentración. Si es una concentración saturada de sal, no lo puedo dejar un día entero, eso sería apto para quesos mucho más grandes. En una salmuera poco concentrada sí que lo dejo un día. Y la parte que asoma de la salmuera la cubro con sal. Así la salmuera recibe su sal para sustituir la sal que extrae el queso. Después de varias horas les doy la vuelta que las partes que asomaban, estén dentro de la salmuera.

Un queso fresco, listo para madurar

Luego sería lo mejor tener una cava de maduración. En un piso no la tengo. Así pongo los quesos en la nevera. Lo mejor sería dejarlos allí sueltos. Pero si a mi compañero de piso no le gusta que desprendan su olor, tengo que respetarlo y lo tengo que encerrar en algún recipiente. A los dos días los pongo para un día sueltos en mi habitación a temperatura ambiente para que maduren mejor. No es la mejor solución pero es una viable. Una vez al día froto el queso con un trapo mojado que puede ser la misma tela de quesear. (Solo si se trata de un queso con moho, por ejemplo tipo camembert, no lo hay que frotar.)

El queso listo para comer

Y después de algunas semanas de maduración puede que tenga buen sabor. ¡Buen provecho!

El queso tiene muchas propiedades para la salud y algunas contraindicaciones.

Bioquímica:

La composición varía mucho con el tipo del queso y la forma de elaboración, también con la especie de animal y su alimentación.

Proteínas, sobre todo caseína.

Grasas, en cantidades muy variables; si es de animales de pasto, lleva muchos ácidos grasos omega-3.

Vitaminas del grupo B, vitamina E, vitamina A.

Minerales: calcio, fósforo, sodio.

Preparaciones y usos:

Pan con queso.

Pasta con queso rallado.

Ensaladas con queso.

Queso fresco con frutas.

Tarta de queso, también con frutas.

Raclette: queso calentado, originalmente se toma medio queso, se calienta al lado de un fuego y se grata una capa para comerla.

Multitud de preparaciones culinarias con queso crudo, frito o fundido (teniendo en cuenta que el calor le quita algunas propiedades).

Nombres en otros idiomas:

El queso en muchos idiomas

Enlace externo:

Vídeo: cómo hacer queso en casa

Helado

Mezcla de zumo de naranja, azúcar y nata

Helado casero, no cabe duda, es mucho mejor que cualquier helado comprado. Podemos eligir los ingredientes nosotros, no necesitamos aditivos.

Ahora, ¿cómo lo hacemos? No es complicado. Hay diferentes posibilidades. A continuación escribo una con zumo de fruta.

Exprimo frutas, por ejemplo una naranja. Pongo el zumo y la pulpa en un recipiente y los mezclo con azúcar moreno según gusto. (Puede ser miel pero es más difícil de mezclar, aconsejable calentar a unos 40 ºC.) En el caso de cítricos uno puede rallar la piel y añadirla también siempre que no esté tratada. Luego añado nata que sea un poco más que el zumo, hasta el doble. Mezclo bien todos los ingredientes y pongo la mezcla en el congelador. De vez en cuando remuevo para que no se ponga demasiado dura la masa.

Helado de naranja

Si se endurece demasiado, la saco a temperatura ambiente hasta que se puede remover bien y la pongo en la nevera o la devuelvo al congelador, según el tiempo que me queda hasta comerlo.

En vez de zumo de fruta puedes usar otros ingredientes como polvo de cacao, café o lo que te venga a la mente.

Viajar

El Sáhara en Marruecos

Viajar organizándolo yo mismo, una y otra vez me parece una experiencia enriquecedora. Me satisface más que participar en un viaje organizado por otros. De todas formas, es más desafío y más aventura. Por ejemplo viajé de Alemania a Egipto, ida y vuelta en tierra y mar. Así me gustaría darles algunos consejos a los que quieran probar tal manera de viajar pero todavía no tienen mucha experiencia. Mis consejos se basan en mis propias experiencias. Otros pueden tener otras experiencias y verlo diferente. Sin embargo, lo que digo así tendrá algo de valor.

Siempre me parece importante acercarme a la población local con benevolencia. Sobre todo en regiones cuyo idioma no hablo, dependo mucho de la gente local.

En algún caso puede que tenga sentido ser desconfiado. Pero por lo general prefiero construir confianza. Creo que nada me protege más en una región extranjera, en un país extranjero que la confianza de la gente local. Si personas locales me ha invitado (lo que me pasa a menudo), ya tengo algo de ventaja. Si yo por mi parte puede ayudar a alguien, Por supuesto me viene bien hacerlo.

In una región de un idioma desconocido me parece un paso importante preguntarles a personas con las que me puedo comunicar a través de otro idioma algunas palabras en su idioma. Tal interés suele ser apreciado. Sobre todo me esfuerzo a aprender la palabra para «gracias». Pues situaciones para decir las gracias habrá sin duda alguna. Si un anciano que al lado de una oasis egipcia está sentado entre dos burros me invita a través de señales a un plato de sopa y no podemos comunicarnos, por lo menos le quiero expresar en árabe mi gratitud por esa invitación.

Alguna gente incrimina a los mochileros de ser insensibles por la población local. Claro que hay ejemplos para cualquier estereotipo. Pero al fin y al cabo no hay ningunarazón por qué los mochileros sean más insensibles que otros viajeros.

En viajes me parece importante ser flexible. Por lo general no tengo que estar en un lugar fijo por la noche. Si me viene otra opción, puedo cambiar de planes. En la mayoría de los casos, los planes se desarrolla durante el viaje. Y si alguna vez algo no va según mi idea, eso no es ningún drama, puede ser un enriquecimiento. Así después de un viaje no suele haber ninguna razón para quejarme de nada.

En los afueras de una ciudad egipcia

Cuando en el camino para Egipto estaba en Nicosia y tenía previsto coger un barco de Limasol (Chipre) a Haifa (Israel), me dijeron que en invierno no había. Y no quería esperar dos meses. Así, primero fui a Limasol para ver si era cierto lo que había escuchado. En el puerto me llamó un trabajador del huerto y me dijo que el terminal de pasajeros estaba cerrado por la temporada. Pero en seguida añadió que había barcos de carga que llevaban algunos pasajeros. Pocos días después me encontraba a bordo de un barco rumbo a Haifa. entonces: no te des por vencido tan fácilmente, a menudo puedes encontrar una posibilidad. Y si alguna vez no encuentro ninguna posibilidad, bueno, cambio de plan. Eso no es el fin del mundo.

A menudo me ha pasado en viajes que un barco que quería coger, no iba, en la mayoría de veces por un temporal. Entonces tuve que esperar unos pocos días. Y en esos días puedo hacer algo. Experimentar cosas que me habría perdido si hubiese podido tomar el barco en seguida.

Montado a dromedario en el Sinaí

A veces una participación en una oferta turística puede ayudar a establecer contacto con locales. Aunque a algunos viajeros individuales no les guste mucho la palabra «turista», sin embargo, yo soy un turista. Y si el programa turista me acerca la vida local, me gusta participar.

Cribar tierra

Tierra por cribar

A veces queremos cribar tierra, por lo general para el huerto para que el suelo quede más fino.

Podemos usar una criba, claro, lo normal. Pero si no tenemos, podemos improvisar con otra cosa en vez de gastar dinero para comprar una.

Una opción es coger una cesta como en las fotos y sacudir la tierra dentro.

Piedras restantes después de cribar

Al final quedan en la cesta las piedras y la tierra cribada está debajo y se puede aprovechar para plantar.

Siempre es más fácil con tierra seca. Pero si hace falta, también es posible con tierra húmeda, que no esté completamente mojada.

Queso vegetal

A veces alguien me habla de queso vegetal (o de «queso vegano»). ¿Qué es eso? Me imagino su elaboración de la siguiente manera.

Primero necesitas vacas vegetales o cabras vegetales. Las ordeñas, así recibes leche vegetal que pones en una cuba vegetal. Cuando sacrificas un ternero vegetal o un cabrito vegetal, tomas su cuajar vegetal y lo pones en la leche vegetal. La cuajada vegetal la cortas con una lira vegetal. Luego remueves la mezcla de suero vegetal y granos vegetales con un gran batidor vegetal y calientas con un fuego vegetal. Sacas los granos vegetales, los pones en moldes vegetales que dejas en la prensa vegetal. Después pones las pastas vegetales en la salmuera vegetal y luego en la cava vegetal. Los frotas a diario con un trapo vegetal con agua vegetal. A unos tres meses tendrás quesos vegetales.

Bueno, dudo que sea eso a qué se refieren hablando de «queso vegetal» (o «queso vegano»). Que yo sepa, no existen las cabras vegetales, las vacas vegetales, la leche vegetal y el queso vegetal.

Puede que existan vacas veganas: las de la ganadería industrial que son esforzadas a vivir como la mayoría de los veganos: alimentadas con soja, sin mucha actividad física y controladas por ordenadores. Su leche, por supuesto, no es saludable.

Lo que existe es el cuajo vegetal, los moldes pueden ser de madera o de corteza de árbol, las mesas de prensa y las estanterías de la cava pueden ser de madera.

Pero, eso sí, de niños construíamos «castillos» de arena. Adorábamos los castillos pero no éramos capaces de construir auténticos castillos, los imitábamos en plan lúdico. Lo mismo pasa con el queso: Gente que adora el queso y no es capaz de seguir todo el proceso de hacer un auténtico queso, hace imitaciones vegetales en plan lúdico. Esta web, sin embargo, no es para enseñar tales cosas lúdicas de la gente acomodada, al igual que un manual de arquitectura no enseña cómo construir un castillo de arena. Sobre todo que yo he aprendido en Suiza cómo hacer auténticos quesos.

Preparaciones

Haciendo chucrut

Supongo que todos sabemos preparar comidas, muchos de mis lectores sabrán cocer mejor que yo. Aquí se trata en primer lugar de preparaciones más allá de la cocina cotidiana. Todo el mundo casi cuece o fría patatas. Pero poca gente prepara su propio chucrut, su propio queso o una ensalada de plantas silvestres.

Cava de queso

Preparaciones de comidas y bebidas:

Teñir

Lana teñida con frutos de yezgo (izquierda) y arándanos

Podemos teñir lana con plantas. También otras fibras se pueden teñir con las mismas plantas aunque es más difícil. Es recomendable que la lana tenga todavía algo de lanolina.

Una receta básica es poner la lana en agua hirviendo con un poco de mordiente. El mordiente puede ser alumbre con un ácido (p. ej. vinagre).

Algunas plantas que se pueden usar:

Lana teñida con raíz de rubia

Las cáscaras de las nueces se toman preferiblemente poco antes de la madurez para teñir de marrón. Las cáscaras se dejan como mínimo dos días en el agua. Luego se añaden la lana y el mordiente para 1-2 días. La misma solución se puede usar otra vez si entonces se hierve.

Con pieles de cebolla uno puede conseguir un color entre amarillo y marrón, según la cantidad de pieles y de alumbre y el tiempo de cocción. La cantidad es más o menos igual a la de la lana. Se puede poner en el agua antes que la lana para obtener más intensidad.

Lana teñida con flor de chumbera (nopal)

Para teñir de rojo o de azul hay que tomar en cuenta que la mayoría de los colorantes vegetales se descoloran con el tiempo baja influencia de la luz. Para rojo se usan las raíces de la rubia (Rubia tinctoria) y los frutos de los arándanos. Para azul sirven los frutos del yezgo.

Con las flores del nopal (chumbera) se puede teñir de amarillo.